dimarts, 9 de maig de 2017

‘El barri del sorral’ (Ediciones B), de Begoña García Carterón


Foto: Facebook de la autora.

Feia molt de temps que m’havia fixat en aquesta novel·la, perquè la seva temàtica em va atreure tan bon punt la vaig descobrir. Una història ambientada en la Barcelona del segle XVIII, i explicada des de la perspectiva quotidiana de les seves gents era un argument massa seductor per a mi. Però, per una cosa o per una altra, vaig anar posposant la seva lectura fins que el moment va arribar. I ho va fer d’una manera ben curiosa... 
 
Fa poc més d’un mes em van convidar a la primera edició de la Festa del Llibre i de la Novel·la Històrica de Puig-Reig, on vaig coincidir amb l’autora. Tot i tenir la mateixa agent literària, Sandra Bruna, no ens coneixíem personalment i allà, en aquell poble encisador carregat d’història, vam tenir l’oportunitat de fer-ho compartint taula i un recorregut pel passat templer del municipi. Va ser llavors, parlant amb ella, quan ho vaig tenir encara més clar: havia de llegir els seus llibres! Una setmana després començava la lectura de El barri del sorral.
  
La novel·la arrenca amb una descripció senzilla i eficaç, que ens presenta la primera de les protagonistes i ens dibuixa el món que l’envolta. Un petit univers de sorra i onades, on s’aixequen barraques miserables ocupades per famílies que malviuen de la pesca i d’altres tasques esforçades i humils. De seguida ens assabentem que els pobladors d’aquell sorral són els supervivents de la Guerra de Successió que, després de perdre les seves llars, es van veure obligats a viure fora de les muralles de Barcelona. Allà, la seva existència és una lluita constant contra les adversitats que es deriven de la pobresa i, malgrat tot, encara tenen energia per empaitar somnis i il·lusions. 

Foto: Xulio Ricardo Trigo.
Aquests anhels i fantasies els anem coneixent un a un, a través de les històries de les seves protagonistes que en realitat són una de sola, la que dóna forma a tot l’argument. Es tracta d’un incident funest que té lloc a la fortalesa militar de la Ciutadella, i que trasbalsa les seves existències per sempre més. Un fet terrible i perillós que les uneix amb la força que només atorga la possessió d’un secret. 

La visió plural i polifacètica amb què es desplega el relat m’ha captivat gairebé tant com el ritme addictiu de la narració. Begoña García Carterón sap dosificar els esdeveniments i crear una tensió que enganxa fins el final. Però és que, a més, proporciona informació històrica d’una manera tan subtil que, sense adonar-se’n, el lector basteix dins del seu cap fins el darrer racó del nou barri mariner que, poc a poc, es va configurant a l’antic sorral. Una història global que aplega les particulars històries d’unes dones que, malgrat les diferents motivacions, s’uneixen per tirar endavant i encarar-se a una societat hostil i a una natura sovint feréstega.

 

dimarts, 18 d’abril de 2017

‘Mi nombre escrito en la puerta de un váter’ (Umbriel), de Paz Castelló




Lo que me atrajo de este libro, además de su autora a quien vengo siguiendo con interés a través de las redes, fue el argumento: “Una historia que pone en el punto de mira el negocio de la literatura y el mundo de la televisión que a menudo convierte en escritores a productos televisivos”, según explica el web de la editorial.   

Yo ya sabía que Paz Castelló es una escritora valiente que sabe plasmar en sus libros realidades molestas que conoce bien, pues las ha vivido de primera mano. Lo hizo ya en La muerte del 9 , mostrando la cara oculta del fútbol gracias a su experiencia en este mundillo como periodista. Y ahora, tres años después, vuelve a valerse de sus vivencias en el sector de la comunicación para escribir una novela ingeniosa, perfectamente calculada, que saca a relucir el lado más negro (y nunca mejor dicho) del negocio editorial.

El protagonista de la novela, Mauro, es un personaje arquetípico con el que todos podemos sentirnos identificados, seamos o no escritores. Es el hombre anónimo y con talento cuyo arte choca directamente con intereses económicos, como les ocurre a todos los artistas. Mauro es un escritor, pero podría ser un músico, un pintor, un actor, un individuo cualquiera bendecido con un don excepcional ahogado por el peso de su anonimato. Porque el nombre, la marca, lo es todo en nuestra sociedad, a pesar de que no siempre tenga relación con la calidad y, muy a menudo, ni siquiera con la creación. 

Partiendo de esta premisa, la del drama de ser excelso siendo un don nadie, la autora se adentra en la falsedad de un mundo que es el de la televisión y el de la industria editorial, pero que abarca muchos otros en nuestro universo del mercadeo. Lo magistral de la novela es que no se conforma en  ser únicamente un relato de denuncia, sino que el argumento gira desde el relato casi intimista para transformarse en una historia de suspense  que culmina con un desenlace inesperado, brillante y original. De este modo, Mi nombre escrito en la puerta de un váter se convierte en una novela redonda, donde la agilidad del ritmo narrativo se une a un estilo afilado y certero, en una historia que engancha, emociona y sorprende a partes iguales.

dissabte, 11 de febrer de 2017

‘Las bocas de la montaña’ (Ediciones Atlantis), de Isabel del Río



Descubrí a esta autora gracias a una inquietante novela titulada La casa del torreón. Puesto que a ella la conocía como persona y transmite una imagen dulce, igual que lo es su carácter, me sorprendió que hubiese sido capaz de crear una obra tan descarnada. El libro me encantó, tanto por la trama, brillantemente construida, cómo por la capacidad de la autora de crear un mundo tan peculiar. Aunque ese universo oscuro y angustioso no me encajase con la afable Isabel. 

Han pasado los años, y esta joven autora, vinculada al mundo de la creación literaria desde casi todas sus facetas, ha ido edificando una obra que sigue gravitando en los mundos que sólo ella sabe construir. Su última novela, Las bocas de la montaña, es menos oscura que aquella con la que la descubrí, pero mucho más fantasiosa si cabe. 

De nuevo se trata de una historia que describe una realidad paralela, un universo poblado por todo tipo de seres, con reminiscencias mitológicas, pero que nacen de la poderosa imaginación de la autora. De la mano de la protagonista, una joven que busca a su padre desaparecido al llegar a un tranquilo pueblo rural donde iban a pasar unos días, vamos descubriendo a todas esas criaturas y los lugares que habitan, ya sea en el presente o en otros tiempos. 

Este hilo argumental hace inevitable pensar en obras como El mago de Oz, Narnia o Alicia en el país de las maravillas, pero también en El señor de los anillos, por la riqueza de detalles y la infinidad de personajes que pueblan el imaginario de la autora. El ritmo narrativo es trepidante. Ya en las primeras páginas se intuye el latido de esas otras vidas ocultas, que esperan al otro lado de las bocas de la montaña y enseguida la acción se desboca. A partir de ese momento la protagonista tiene que enfrentarse a todo tipo de desafíos y de conflictos, al mismo tiempo que va descubriendo un caleidoscopio de realidades dispares, todas ellas marcadas por un ligero hálito de magia. 

Esta última impronta feérica lleva la esencia de Isabel, una persona que conoce bien todo lo relativo a la fantasía, la mitología y lo intangible. Una autora increíblemente imaginativa que conjuga a la perfección la habilidad narrativa con una ambientación personal e inconfundible.

diumenge, 29 de gener de 2017

‘Todo lo que no puedes ver’, de Joan Llensa






Hacía mucho tiempo que no leía relatos cortos, porque me siento cómoda en lecturas de larga distancia que me permiten recrearme en ambientes, tramas y personajes que acabo por hacer míos. Quizás por eso había olvidado lo refrescante que resulta precipitarte en una historia que condensa en pocas páginas toda su fuerza narrativa. Descubrirla, sorprenderte o, quizás, reflexionar, y adentrarte de nuevo en otra rápida peripecia. 

Leer Todo lo que no puedes ver, el último trabajo del escritor y blogger Joan Llensa, me ha recordado la época en que devoraba las historias de Edgar Allan Poe y Lovecraft y las leyendas de Bécquer. No es que los relatos de Llensa tengan mucho que ver, en realidad muy poco, pero la sensación de curiosidad primero, inquietud más tarde, y sorpresa final sí que son los mismos.

Hay una gran pericia en la forma de plantear cada historia, de manera que en cada relato se crea la ambientación necesaria para atrapar al lector. Si a eso le sumamos el ritmo narrativo el resultado es una lectura que atrapa y envuelve. No es fácil conseguir algo así, pero Joan Llensa, a pesar de la diversidad de argumentos que van del suspense a la ciencia ficción, logra que cada relato despierte interés y su final no defrauda. Son desenlaces claros y directos, no juega con la ambigüedad ni con dejar para el lector el trabajo de imaginar cómo acaba. Se arriesga y propone la resolución de cada historia en consonancia con el estilo que otorga a cada una de ellas, ya sean góticas, catastrofistas o apocalípticas.

El nexo que une a todos estos relatos es, curiosamente, la realidad ya que parten de una cotidianidad que se desgarra y muestra su otra cara, la que no podemos ver. Por eso, precisamente, la sensación que provocan es mucho más inquietante, porque nos recuerda todo lo invisible que nos acecha.  

El libro, además, cuenta con unas magníficas ilustraciones que ha realizado el hijo del autor. Yo no soy una entendida, pero la verdad es que me han gustado mucho y me admira que hayan podido ser realizadas por un artista tan joven. 

Si queréis saber más sobre Todo lo que no puedes ver, aquí encontrareis más información: El Sótano de los Sueños.

dilluns, 9 de gener de 2017

‘A punt d’estrena’, (Columna), de Maria Carme Roca




Tot i que feia temps que havia sentit a parlar d’aquesta novel·la i els comentaris que havia llegit eren prou elogiosos com per despertar el meu interès, el que em va animar definitivament a endinsar-me en la seva lectura va ser la recomanació d’una amiga. 

No em va resultar difícil, un cop encetat el llibre, contagiar-me del mateix entusiasme que m’havia mostrat aquesta noia ja que de seguida vaig connectar tant amb la història com amb els personatges. No obstant això, el que més em va captivar va ser l’estil de l’autora. Però no només perquè el ritme narratiu és àgil i el vocabulari acurat, sinó perquè evidencia una gran perícia en l’ús del llenguatge. Bona mostra d’això és la seva capacitat d’encetar tots el capítols amb una conjunció que introdueix la frase inicial, un recurs que em va sorprendre i que trobo molt original.

Però, a banda del mestratge literari de l’autora, la novel·la es una suma d’encerts que converteixen la història en una obra sòlida bastida sobre un bon argument, uns personatges ben construïts i una excel·lent documentació. A diferència d’altres llibres  d’estil similar, A punt d’estrena no  relata la vida sencera de la protagonista sinó la seva part més essencial, l’inici del seu camí a la vida com ja avança el propi títol. Així, la  trama arrenca amb la infantesa de la protagonista, una nena malaltissa que somia a ser maniquí, i acaba quan tot just s’acosta a la trentena. El rerefons és la Barcelona del franquisme on es mouen els diversos personatges, més o menys afins al Règim, però sense deixar mai de banda la perspectiva humana que anima a cadascun d’ells. En aquest escenari s’emmarca també el món de la moda que la protagonista comença a albirar a través dels mítics magatzems Jorba i la seva revista.

A punt d’estrena ens ofereix una història propera que, tot i així, no deixa de sorprendre gràcies als seus girs argumentals. Però, a més, recupera tot un univers de fets i d’objectes que ens fan reviure un passat encara no massa llunyà.